ESPACIOS DE LUZ

Espacios de Luz por María Fernanda Zuluaga -  Sala de Exposición - FUGA - 2018
Fecha(s): 
25 Abr 2018
Fecha de Finalización: 
27 Mayo 2018
Hora: 
10:00am
6:00pm
Tipo de Evento: 
Exposición
Categoria(s): 
Tipo de Público: 
Lugar/Ubicación: 
Escenario/Sala/Dependencia: 
Sala 3 de Exposición
Entrada Libre

Apertura 25 de Abril 5:00 p.m.

De Martes a Sábado de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.

Domingo de 12:00 M  a 5:00 p.m.

Quien entre al lugar expositivo construido en la Fundación Gilberto Alzate Avendaño por la maestra María Fernanda Zuluaga, y los estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Nacional, Nicolás Rueda y Javier Vela, encontrará un espacio pleno de sentido. Tanto en el orden poético como en el de la formación artística, Espacios de luz es, en principio, resultado de una beca de creación de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia, y, como tal, articula los procesos de investigación de una artista y profesora plenamente consagrada, con las dinámicas de educación profesional de dos creadores en ciernes, cuyo resultado no sólo es impecable en el plano estrictamente plástico sino complejo e intenso en el plano de la construcción pedagógica de subjetividades críticas e innovadoras.

María Fernanda Zuluaga, quien inició su trabajo como docente a principios de los años noventa, y que se desempeña como profesora asociada de la Escuela de Artes Plásticas de la UNC desde el año 2000, al presentar Espacios de luz a consideración de las autoridades académicas responsables de la convocatoria abierta por la Vice-decanatura de Investigación, además de establecer una ruta de continuidad a su propio proyecto, también instauró un ámbito de diálogo horizontal y de exploración ético-poética con sus estudiantes. En muchos sentidos, ofreció su sensibilidad frente a la naturaleza, foco central de sus preocupaciones como artista en los últimos años, como pivote pedagógico para la indagación del material iconográfico, ecológico, literario y conceptual que los ocupó desde finales del 2016 hasta el día de hoy.

Espacios de luz tiene sus más inmediatos antecedentes en los proyectos expositivos presentados por María Fernanda Zuluaga en 2015 (Paisaje animal, Fundación Faro del Tiempo) y 2016 (Otras arquitecturas, Museo de Arquitectura Leopoldo Rother de la Universidad Nacional de Colombia), pero su origen se puede rastrear desde los primeros años de la década: 2010, Claro de bosque, Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, y Ser aire, Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano; y 2012, Jardín, paisaje interior, Museo de Arquitectura Leopoldo Rother.

En esta ocasión, a diferencia de los dos últimos proyectos, en los que centró sus intereses en las dimensiones éticas y plásticas de la etología de ciertas especies, María Fernanda Zuluaga se ha volcado en la historia natural de su propio jardín. Allí, con sus estudiantes, ha encontrado un universo habitado por seres con una personalidad fuerte, definida, situada en medio de una compleja intimidad, que se abre a la filosofía, la historia del arte y los jardines y la propia ecología, de la mano de conceptos que vienen del pensamiento de Gottfried Leibniz, cuadros de René Magritte, e imágenes literarias y reflexiones del poeta y jardinero medieval Walafride Strabo.

William Alfonso López Rosas

Instituto de Investigaciones Estéticas – Universidad Nacional de Colombia.

Ciudad Universitaria, Bogotá, octubre de 2017.

 

Siento ahora gran afinidad con las poéticas de la obra de la maestra María Fernanda. Trabajar con ella es un ejercicio que estimula la sensibilidad hacia los materiales, hacia la sinceridad de un creador con su obra y con su público; y hacia la búsqueda introspectiva de temáticas que empiezan en lo personal pero terminan siendo universales. Particularmente con la temática de este proyecto, la experiencia del jardín, la historia de una parte de un hogar, y la pregunta por la luz, siempre tuvieron un telón de fondo espiritual que no se omitió en ningún momento. En la experiencia del vínculo con un árbol, que es ser de luz, mónada y esperanza de la vida misma, he sentido lo que Hermann Hesse expresa en cuanto a que “Cada árbol intenta ser el mejor árbol posible (…) y el que entiende el sentimiento de un árbol deja de querer ser un árbol, y únicamente busca ser lo que ya se es”.

Nicolás Rueda.

 

Así como el jardinero poda, abona y organiza su jardín para que cada planta crezca; de la misma forma de la mano de la maestra María Fernanda hemos crecido, hemos aprendido y hemos echado raíces dentro de un jardín espiritual del que hemos entrado a formar parte. En este proyecto, hemos compartido la experiencia de trabajar como equipo, inmersos dentro de una poética que opera en nosotros al vivir el jardín, no como un conjunto de plantas que decoran los espacios, sino cono un conjunto de seres vivos que se expresan a su manera con nosotros; solo debemos abrir nuestras almas para poder recibir su mensaje…

Javier Vela.